Antes, hace unos años, lo primero que hacía al despertarme en la mañana era tomarme un café solo y ver el periódico del día rápidamente; no podía faltar en mi casa el mejor café colombiano ni la edición diaria del principal diaro escrito. Ahora, cuando las comunicaciones y la tecnología han cambiado de la mano, sigo tomándome el consabido café pero un cambio ha ocurrido: no solo leo un diario sino varios; y ya no lo hago sobre el papel sino en la pantalla de mi ordenador.
El acceso ilimitado a la información permite que pueda consultar diferentes fuentes a la hora de acceder a las noticias; además de leer la versión on-line de mi diario favorito, puedo ver también las ediciones de otros periódicos locales, nacionales e internacionales. No hace ya falta general el desperdicio de papel ni pagar suscripciones anuales, con solo tener acceso a la red global y contar con un dispositivo de lectura digital es suficiente. Aun no me imagino qué otro cambio pueda ocurrir que modifique mi vida de forma radical aunque sé ya que todo es posible.








