Los que hemos tenido la suerte de visitar la República sabemos que paisajes y playas como las suyas hay pocas. El Mar Caribe tiene como un imán que atrae al turista y le embauca en un aura de tranquilidad y relajación sin parangón, pero sin embargo sabemos que tampoco abundan las casas como las que vemos en estas fotografías.
Se trata de una parcela de unos 7.000 m2 que solo unos privilegiados pueden tener, en la costa de una isla del Carbie. Está distribuida en dos partes diferentes, pero lo más llamativo es la forma de sus cerramientos, paredes y techos, revestidos todos ellos en piedra coralina.






