Desde luego Coca-Cola no es solo una marca de refresco, es una fábrica de ideas y con un potencial que no conoce límites. Ahora gracias a la iniciativa entre Emeco y Coca-Cola también te podrás sentar sobre las botellas de sus refrescos. Realmente no es que te sientes en las botellas si no que las mismas son recicladas y convertidas en un elegante silla de diseño.
Emeco 111 Navy Chair es la silla que se fabrica a partir de envases, en total son 111 botellas de plástico recicladas en un proceso que calculan reconvertirá más de tres millones de botellas PET, vendiendo las sillas sobre 200 euros en el Design Within Reach.







