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De Rusia con amor

No voy al psicoanalista porque considero que no debo dejar a otros el trabajo que yo misma debo realizar, estudiando paso a paso, momento a momento, historia tras historia, mi vida: desde muy pequeña hasta la actualidad. Puede ser que me sienta obsesionada por reconocer los orígenes y el desarrollo de mis actitudes individuales, sociales, profesionales y sentimentales, pero esta manía me ha llevado a entenderme a mi misma y ha desarrollar una capacidad crítica, y muy productiva, acerca de mi posición frente a la sociedad y mi papel como ser colectivo y como individuo.

Ya a esta edad me empiezo a dar cuenta también del funcionamiento de mi cuerpo físico, de cómo ha mejorado o empeorado, de cual es la alimentación que debo proveerme, las horas de sueño necesarias, incluso, las tazas de café que puedo consumir en un año.
Y es complicado, porque en este caso, por ejemplo, sé que no debo tomar más de tres tazas al día y nunca después de las dos de la tarde. Cuando entro a la cocina a preparar la cena tengo tantos deseos de tomarme un café como el que tengo de quedarme dormida  a las cuatro de la mañana si he osado hacerlo. Incluso, gracias a la sabiduría que me da el tiempo, estoy tratando de reemplazar un poco el café por otra bebida energética y caliente, el té.

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Aprovechar una terraza o un porche todo el año

Porche con cerramiento acristalado

¿Por qué renunciar a la utilización de nuestra terraza o nuestro porche durante todo el año? Seguro que más de uno tenéis un espacio abierto al que sólo le dáis uso en primavera y verano, pero os gustaría usarlo durante todo el año por la polivalencia de uso de ese espacio para reuniones y ocio. Además si es un espacio contiguo al salón nos puede servir para ampliar este para esas runiones familiares para las que no disponemos de demasiado espacio.

Si tienes un espacio así y no sabes como aprovecharlo, hoy te damos un consejo para aprovechar esos porches o terrazas desaprovechados en ciertas épocas del año; esta solución no es otra que instalar un cerramiento acristalado.

Manualidades navideñas: Árbol de Navidad con retazos de tela

La verdad es que es una de las cosas más originales que hemos visto hasta ahora: un árbol de navidad con trozos de tela. Claro que están colocados estrategicamente para que tengan caída y parezcan las ramas de un abeto o un pino.

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En hacer cada una de las «ramas» (trozos de tela) tardaremos muy poco porque una vez que están medidas sólo tenemos que ir cortado. El ancho de cada una debe ser aproximadamente de unos 3 o 4 cm, para que no sea demasiado grandes ni demasiado pequeñas.

Los materiales que vamos a necesitar son:

– tela, algo así como 25 cm

– cilindro (palo)  de madera cortada, de 12 cm de largo

– una estrella hecha de papel o madera (con un pequeño agujero para introducir en el palo)

– soporte, peana para soportar el palo

– taladro o similar, para hacer agujeros

– pegamento

El sillón Nube de Stua en televisión

Hace tiempo os hablamos de un sillón peculiar, con una estética muy moderna y llena de color. Su nombre era Nube y era un diseño de Jesús y Juan Gasca para la empresa Stua.

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Quizá mucho no lo hayais visto en estas páginas pero puede que en otro sitio sí. Yo lo he encontrado en un programa de televisión, concretamente en el despacho de dirección del programa Fama A Bailar. ¿no me creeís? Mirad estas imágenes.

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Caliente Vs Frío

Llego a casa completamente empapada de sudor, la camiseta está pegada a mi espalda y el marcador de pulso dicta que sigo en estado de excitación. Hace una hora exacta salí rumbo al parque, armada solo con la mejor de mi ropa deportiva, unas zapatillas muy cómodas, el dispositvo portátil de música, DNI, la tarjeta del banco y un billete de cinco euros entre los calcetines. Así voy preparada para correr durante 40 minutos, que es lo que dice la revista Vogue es necesario para tonificar músculos y quemar calorías, por las sendas del parque más cercano a mi casa, el parque central, donde encuentro retiro.

He subido corriendo, como último esfuerzo, los cinco pisos necesarios para llegar a mi portal. Todavía retumba una canción pegajosa de Madonna en mi cabeza y ya siento que mi cuerpo no puede más aunque mi mente quisiera dar media vuelta y seguir corriendo, por lo menos hasta la puerta del hospital o de la clínica psiquiatrica. Ahí estoy yo con mi camiseta adherida y un enorme deseo de tomarme una benida energética, con cero calorías, helada. La bebida la tengo pero no está fría, no estaba guardada en el refrigerador.

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