El instinto natural de madre que sentimos desde que eramos pequeñas, cuando solo jugábamos con bebés de juguete, nos ha regido siempre. Los deseos de protección que nos causan los chicos, los abuelos, la naturaleza, los animales, nuestro esposo –sobre todas la cosas- se ven reflejados en que siempre estemos muy pendientes de su salud, su ropa, su alimentación y su estado anímico.

Desde que somos unas crías hemos tenido la posibilidad de descargar todo nuestro deseo de entrega y cuidado en las mascotas, que son el primer acercamiento a la responsabilidad sobre otros y a una relación de pareja. A los cinco años pensábamos en nuestro perro, no en nuestro novio, y era con él con quién teníamos largas conversaciones bajo el sol, a quién le dábamos nuestros más sinceros abrazos y quién de vez en cuando nos proporcionaba una rabieta.

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Desde siempre hemos querido a los cachorros y ahora que está verdaderamente en nuestras manos ofrecerle una vida más cómoda y fácil, podemos pensar en empezar por regalarle, en el día del amor y la amistad, una cama de lujo, con diseño y distinción.

La casa de diseño WOWBOW, originaria de Londres, ofrece dentro de sus artículos para mascotas la cama MIJA, fabricada en acríclico y con una suave colchoneta, anti olores, de espuma de polipropileno. Es posible encontrarla en tres tamaños, según la raza del perro: la pequeña mide 50 cm de ancho, 42 cm de profundo y 22,5 cm de alto; la mediana tiene 62 cm de ancho, 52 de profundo y 28 cm de alto y la grande que mide 74 cm de ancho, 62 cm de profundo y 33,5 cm de alto.

Mayor información en la página Web http://www.wowbow.co.uk