La época en que las camas de dosel eran parte frecuente de la decoración pasaron ya, porque la modernidad impuso hacer más práctica la decoración y ello conlleva que sea más fácil de mantener y limpiar. Y las camas de dosel tan bonitas para decorar dormitorios, fueron relegadas al olvido.  Pero hoy que la elegancia vuelve a imperar en la decoración, se toman cada día más en cuenta en la decoración de la habitación de las niñas y el dormitorio principal.

Es cierto que principalmente se usaron en siglos atrás como elemento necesario ante el frío invernal, porque podían ser un poco más cálidas que el resto de camas, pero con la llegada de la calefacción ya no hacían falta. Hoy existe la calefacción pero la nueva moda en decoración de dormitorios impone elegir los más bonitos detalles y una cama con dosel se convierte en la forma perfecta de ornamentar la habitación. Y además eligiendo materiales, se puede simplificar su cuidado y limpieza.

Hay que tener el clima para comprar una cama con dosel o renovar la nuestra agregándole uno, porque el dosel debe estar acorde a la temperatura o puede convertirse en muy excesivo y por ello deberemos prescindir de él. En los lugares donde el clima suele ser muy cálido, los doseles se eligen más livianos y en colores claros y vibrantes, lo contrario sucede en los climas muy fríos en donde el dosel es ideal para resguardarse de una noche de bajas temperaturas.

Y el dosel como elemento decorativo, pues se puede elegir de materiales ligeros y muy coquetos, recurriendo a los colores más llamativos y teniéndolo solo para que decore la cama y el dormitorio y no porque su uso sea funcional o porque nos sirva ante el rigor del clima, sino simplemente para decorar la habitación con un toque de buen gusto.