Cada vez que salgo de la oficina a las siete de la tarde tengo la sensación de recuperar mi vida y me siento complacida. Voy caminando hacia casa, en un trayecto que dura entre 15 y 25 minutos dependiendo de mi nivel de atención y de la velocidad, y me siento feliz. Llego al portal de mi edificio, lo abro y me introduzco en el ascensor. A veces pienso que en ese momento pierdo de nuevo mi vida y empiezo otra jornada laboral que desempeño como madre, esposa y administradora de la empresa hogar. De nuevo soy yo justo antes de acostarme a dormir, a veces mi esposo lo nota.

Antes de dedicarme a sentir lástima por mi misma o por el poco tiempo que disfruto en soledad, que no siempre es mala, me doy cuenta de que los mejores momentos de mi día son en los cuales desarrollo un ejercicio físico. Definitivamente sentir mi cuerpo y tener conciencia de sus partes me hace encontrar de nuevo mi centro y entender que soy una persona más, poderosa y frágil, aunque bajo mi responsabilidad se encuentren la crianza de dos niños, la administración de un piso, una labor profesional y el mantenimiento de una relación de “pareja”.

Imagen 1

Ahora puedo ejercitarme con una de mis máquinas favoritas sin necesidad de ir al gimnasio. La entrenadora ELIPTICA PORTÁTIL es una excelente opción para tener en casa porque a pesar de ser muy compacta, que es una de sus principales cualidades, es también igual de efectiva que las máquinas regulares. En el salón, la habitación, la terraza, la oficina (¡la cocina, no!). Mayor información en la página Web www.staminaproducts.com