Para que podamos cambiar el aspecto de nuestro salón cuando estemos cansados de ver todo igual, les presento el sofá-cama-cojín, Mah Jong. Puesta en el mercado por la marca Roche Bobois y diseñado por Hans Hopfer en 1971, acaba de cumplir 40 años. Está basada en 3 elementos básicos (cojín de asiento, de espalda y módulo de esquina) que se pueden superponer o yuxtaponer con total libertad. Parece ser que que varios creadores de talento como Kenzo Maison, Misoni Home o Jean Paul Gaultier han sido convocados en distintas ocasiones para vestirlo. Los estampados son alegres y permiten jugar con las combinaciones al ponerlos juntos.

Lo fabrica en Italia un taller especializado siguiendo procesos y técnicas similares a las de la industria de la alta costura de la moda y cada componente es cosido a mano de una forma similar a como se cose un colchón.

Dan ganas de tumbarse a descansar o reunirse con amigos, pues transmite una sensación de comodidad total. Lo bueno es que si tenemos invitados a dormir sirve como cama supletoria. Los respaldos, rectos o en ángulo permiten jugar con las alturas y crear siempre un aspecto distinto de nuestro salón.

La firma Roche Bobois dice que un mueble hecho por ellos combina múltiples personalidades, la del creador que lo imaginó y la del cliente, que aporta su creatividad y libertad. Cada mueble es una pieza única y exclusiva. También se tiene en cuenta en su fabricación el respeto por los materiales y el medio ambiente, valores que son para tener en cuenta ya que es importante en todo lo que hagamos ayudar a mejorar el mundo que nos rodea.

Me gusta el ambiente de intimidad que se crea alrededor de esta pieza y me recuerda el “savoir vivre” de los árabes, que cubrían sus espacios con alfombras y cojines donde disfrutaban del té y la charla. Quien sabe, tal vez Hans Hopfer se haya inspirado en el hogar musulmán a la hora de diseñar?