Una persona minimalista vive dentro de una idea: «No soy lo que tengo», y es que el estilo minimalista no sólo es un estilo de decoración, es mucho más…es un estilo de vida que hace a las personas sencillas, diferentes, prácticas.
Te puedo asegurar que una persona minimalista vive mejor que una persona que sólo piensa en consumir y en tener todo lo último o en su caso, vive mejor que una persona maximalista (estilo de vida que se basa en el desorden, en la cantidad sobre la calidad y en tener más y más para sentirse bien).
En cambio la persona minimalista ordena su vida, su mente y su casa. Limpia y se libera de todo aquello que no es imprescindible en su vida así que pasa a segundo plano o simplemente, desaparece. Y es que para ser una persona minimalista tendrás que empezar por tu interior pero seguir por la decoración de tu casa para que sea como una prolongación de ti.

Mira a tu alrededor ¿seguro que necesitas todo lo que estás viendo? ¿Seguro que quieres comprar todos esos muebles que la mirad no utilizarás? No llenes una estancia ni tu casa entera de muebles sólo por verla llena, añade aquello que necesitas y olvídate del resto: ordena, limpia y busca la funcionalidad.
Tu armario también es importante aunque no se vea que hay dentro. Si abres ahora mismo tu armario ¿qué encontrarás dentro? ¿Orden o desorden? ¿Sabes que una persona tendría suficiente con 10 cambios de ropa y ropa de abrigo? Deshazte de todo aquello que hace más de dos años que no te pones. Una idea es venderla por segunda mano o regalarla a quien más lo necesite.
No es necesario que las ventanas tengan cortinas, así podrás tener más claridad en el hogar, aunque si quieres tenerlas que sean sencillas y de color claro.
Recuerda que las tonalidades claras (sobre todo el blanco) son ideales para las personas minimalistas. ¿Te consideras una persona minimalista?