Cuando nos leemos o alguien nos comenta que su vivienda tiene 30 – 40 m2 nos cuesta imaginar un piso bien decorado, o si más no, decorado de tal forma que sirva de inspiración. Pero si hay hogares que nos pueden inspirar, estos son los pisos pequeños.
Para muestra un botón. En este edificio de 1929, donde su arquitectura de grandes ventanales ayuda a simular más espacio del real, la decoración es su punto fuerte. Aprovecha al máximo el espacio reducido y logra conseguir una tendencia suave, limpia y muy moderna.

Con colores claros como el blanco, el amarillo suave y algunos tonos fuertes de forma puntual, podemos pasar del salón a la cocina sin darnos cuenta. Lo que más no llamará la atención de la cocina serán unos armarios altos hasta el techo, que dentro de un espacio pequeño lo empequeñecen todavía más. Tienen a su favor el color, que lo camufla un poco, con la pared.

Al entrar en la cocina, podemos encontrar también una pequeña mesa de madera pintada de color gris, en la que poder tomar unos ricos y sanos desayunos. Iluminando la mesa hay una lámpara de pantalla lila, que su estética encaja a la perfección con el estilo moderno que se respira en el resto del apartamento.

En una cocina tan pequeña parece que no pueda haber espacio para todo, pero un claro ejemplo de organización es el armario que hay detrás de la mesa. En el asoman un montón de tarros de vidrio con especies, tipos de pasta y todo aquello que la cocina necesita a diario.

Pero un detalle curioso y a la vez universal, es el aprovechar el espacio que queda detrás de la puerta. Por eso cuando se cierra de la cocina podemos encontrar unas delgadas cajoneras en las que colocar el periódico del día o el último número de nuestra revista favorita.
Pequeña, acogedora e inspiradora.