En la actualidad se ha visto un considerable aumento en la cantidad de hogares con detectores de humo, quienes tienen la posibilidad de colocarlos no deberían dejar de hacerlo, la manera en que protegen el hogar es muy importante. Pensemos que los detectores cumplen la función de alarmas contra incendios, en el momento que se emana algún humo en el aire el sistema activa su sensor de seguridad, avisándonos que el lugar está en un posible peligro.

Hasta hace algunos años sólo los veíamos en oficinas y locales comerciales, pero su uso se ha extendido a los hogares, bastará con algunos pasos sencillos para que podamos tener uno a nuestra disposición. El primer punto que debemos pensar antes de la colocación es la ubicación.

Detectores de humo
Fuente: Guu

Los expertos señalan que los detectores de humo deberán estar a una distancia de 7 metros de las llamas, por eso se pueden colocar en algún rincón donde pueda ser escuchado.

Los detectores de humo se deben colocar en los sitios más propensos a provocar un incendio. Si la casa cuenta con una sola planta se recomienda instalar un detector en la entrada de la casa y otro el uno de los pasillos en donde se distribuyen las habitaciones.

Si la vivienda en donde e colocarán tiene más de una planta también se deberá colocar uno en la parte alta de la escalera, así se podrá cubrir toda la parte superior.

Recuerda que todo este tipo de dispositivo funciona con alguna pila, si bien los modelos más modernos funcionan conectados al sistema eléctrico del hogar. En el caso de que funciones con pila verifica periódicamente su carga renuevalas cuando consideres necesario.

Deberán colocarse a un espacio prudente de los sistemas de calefacción de la casa, a poco menos de tres metros de la cocina y del baño. No se aconseja colocarlos en el ático ya que la diferencia de temperatura que existe en ese ambiente puede provocar que no existen avisos adecuados de las señales de alerta.