Solo hay que echar un primer vistazo para ver que esta no es una mesa convencional. Su nombre es E.L.A y es una obra del diseñador bulgaro Jovo Bozhinovski, de Elza Design.


Está fabricada en fibra de vidrio, y la peculiaridad de su diseño no sólo radica en el hecho de que no tenga cuatro patas, sino que además se cuelga de la pared a través de dos cables que son los que la sujetan para que no se caiga, además de apoyarse en dos patas que hacen tope con la pared para que no se mueva.

A pesar de ser tan minimalista también guarda un rincón escondido para el almacenaje, una pequeña bandeja que se extrae de debajo de la mesa, reclinándose y dejando ver algunos “cajones” para guardar complementos y libros. Después se vuelve a cerrar gracias a unos muelles hidráulicos y la bandeja desparece como si no hubiese nada.

En el otro extremo también adjunta los cables de alimentación eléctrica, los conectores del cable de red  para conectar Internet, el cable de teléfono y los puertos USB, todo un lujo para que no tengamos que ir buscando enchufes por la casa o poniendo regletas para enchufar todos nuestros cachivaches, porque ya la lleva incorporada.

Es una mesa muy amplia y resistente, aunque deberemos asegurarnos mejor de que lo sea asiéndola a una pared con consistencia y sujetando bien los clavos y asideros que adjunta.

Más información: Jovo Bozhinovski

Vía: Momoy.dot