El color es un aspecto fundamental en la decoración de interiores. Es sin duda una de las bases de la decoración.

El color en la decoración

El color tiene la capacidad de modificar visualmente una estancia, haciendo que parezca más estrecha o más amplia, más alta o más baja, más ancha o más estrecha, etc.
A la hora de decorar, disponer de un elemento que es capaz de modificar fácilmente el aspecto de un ambiente es muy útil, sobre todo en casos en los que las dimensiones no son las que más nos gustarían.

En cualquier caso, los colores no sólo tienen el poder y la capacidad de modificar el aspecto visual, también influye en gran medida en el estado de ánimo. A través del color podemos potenciar la vitalidad, provocar sueño, propiciar la concentración o todo lo contrario, estimular la creatividad, crear inquietud o sensación de agobio…

Es por todo lo anterior que el color perfecto depende de cada estancia de la casa, de cuál será su uso, del estilo de la decoración en general, etc. Y lo cierto es que en ocasiones esta tarea se torna algo complicada.

Para intentar convertir la elección de colores en una tarea un poco más sencilla, a continuación te mostramos algunos consejos:

  • La iluminación ante el color es muy importante. Cualquier tonalidad escogida puede lucir de diferentes formas dependiendo del tipo y la cantidad de luz. No olvides este punto y vigila que la iluminación sea siempre la adecuada para que el resultado sea el que deseas.
  • Evita utilizar demasiados colores.
  • Los colores intensos combinan a la perfección con tonos pastel o neutros. Lo mejor es que intentes aplicar los colores intensos sólo a los detalles, así evitarás crear sensación de agobio.
  • Ante estancias con poca luz, ten en cuenta que los colores claros te ayudarán a iluminar cualquier espacio.