El negro es un color un tanto complicado con el que pocos se atreven. Es un color que no se emplea de forma habitual en la decoración de interiores por dos razones principales, la primera de ellas es que se trata de un color con ciertas connotaciones negativas que de entrada provocan en muchas personas un rechazo, la segunda es que se trata de un color que absorbe demasiada luz y en la mayoría de los casos buscamos justamente lo contrario.
Normalmente el color negro, cuando se incluye en la decoración, se incluye en mobiliario y complementos o elementos decorativos. Sin embargo, en las paredes reina, salvo excepciones, los tonos y colores claros porque reflejan mejor la luz.

Lo cierto es que a pesar las ideas preconcebidas que podemos tener y de que no se trata de un color utilizado de forma habitual, el color negro en la decoración de interiores, bien empleado, puede ofrecer resultados de una elegancia difícil de obtener con otros tonos o colores.

cocina negra

Si eres de las atrevidas a las que le encantaría experimentar con el color negro en algún rincón o estancia de la casa, es conveniente que sepas:

  • Que se trata de un color que no refleja la luz. Este es un aspecto a tener muy en cuenta ya que entre sus consecuencias se encuentra un aumento de la temperatura del ambiente y una sensación de reducción del espacio.
  • Si se emplean grandes cantidades de negro en la decoración, es recomendable combinarlo con detalles en tonos cálidos que actúen como contrapunto.  Con esto se logra un mayor dinamismo en la decoración y armonía.
  • No olvides que, como decía al principio de este artículo, posee ciertas connotaciones negativas. Es por ello que no se recomienda emplearlo en habitaciones infantiles, habitaciones de personas enfermas… En general en espacios utilizados por personas que precisen de colores estimulantes y alegres. El negro, causa precisamente el efecto contrario.

Teniendo en cuenta los aspectos anteriores, si no puedes emplearlo en grandes cantidades, prueba a añadir en tu decoración pequeñas pinceladas de negro a través de pequeños detalles, complementos, textiles, etc.