Cuando un joven busca casa no solo se mueve por el factor económico y después por los metros cuadrados. Además, el capítulo decorativo cada vez cobra mayor interés. Y no digamos si hablamos de la generación millennial. ¿Qué quieren encontrar al mudarse o comprar una vivienda? ¿Cuáles son sus gurús estéticos? Aquí van unas cuantas pistas muy reveladoras.

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Fuente: stavebnictvoabyvanie.sk

Atraer a la generación millennial como potenciales compradores de una vivienda requiere estar muy al día en sus hábitos domésticos y preferencias decorativas. No solo buscan una buena distribución del espacio, luz natural a raudales y a ser posible una terraza para sus fiestas y ocio al aire libre. Hay muchos más detalles en los que reparan y por los que se sienten atraídos. Buscan interiores muy especiales y fáciles de adaptar a su modelo de vida sin acometer reformas.

Generación millennial: un público digital

Fuente: Ignant

La decoración ya es un factor imprescindible para vender con éxito un inmueble. Sea cual sea el comprador. Pero cuando se trata de la generación millennial entramos en otra dimensión. Primera lección si estamos interesados en captar su atención: ser conscientes de que es un público digital en esencia. Las nuevas tecnologías van con ellos a todas partes, y eso no incluye solo el uso desmedido de su móvil. También quiere decir que son sus herramientas básicas para visitar online pisos y apartamentos. Lo más probable es que el primer rastreo lo realicen a través de webs y apps de portales inmobiliarios especializados.

A la generación millennial no le va demasiado patearse las calles y preguntar a los vecinos si saben de alguna vivienda en venta que les pueda interesar. Son jóvenes bastante preparados y ocupados, que demuestran inquietudes artísticas y solidarias. Y disfrutan rodeados de interiores domésticos ambientados con un espíritu eco-friendly. De manera que ya tenemos una valiosa pista con la que jugar. Internet y las redes sociales son sus grandes aliados cuando van en busca de estrenar piso nuevo.

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Amor incondicional por lo vintage

Fuente: Maisons du Monde

Para lograr que la generación millennial sea un cliente potencial de nuestro piso en venta hay otra valiosa lección que aprender. El modelo de inmueble con el que se sienten más identificados. Es probable que nos llevemos una grata sorpresa al descubrir que los interiores antiguos no están ni mucho menos descartados para ellos. Tienen cierta debilidad por las viviendas con una pátina de antigüedad porque aman todo lo vintage. Y una casa también puede llegar a serlo.

Así que no será un problema si nuestro objetivo es un inmueble con unos cuantos años a sus espaldas. Sin embargo, habrá que replantear su decoración para provocar ese flechazo que buscamos en la generación millennial. Lo más importante será retirar ese mobiliario que puede ser contraproducente para nuestro fin. Y a cambio realzar los puntos más atractivos con algún detalle retro. Tal vez un espejo vintage con un marco envejecido en la entrada, o una lámpara de pie ocupando un rincón del salón. Una nota nostálgica que gustará.

Los espacios antiguos sintonizan con la generación millennial pero con ciertos matices. Deben ser interiores que posean una gran capacidad de adaptación a sus necesidades domésticas. Es muy probable que una vez instalados en ellos sufran cambios, lavados de cara muy significativos. Y todo debido a que habrán aplicado en ellos una de sus máximas decorativas: crear ambientes bajo un concepto muy Do It Yourself. Así es como hacen más suya cualquier estancia.

Sensación de hogar

Fuente: jenbosen

Otro acierto para que la generación millennial mire con interés una vivienda es emplear recursos decorativos que provoquen nostalgia. Detalles que hagan sentir sensación de hogar y de ambientes muy vividos. Como las plantas en macetas y las flores frescas, perfectos para transportarnos a la infancia. O a escenas domésticas entrañables donde casi siempre estaban presentes estos elementos naturales.

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Sin embargo, no vale cualquier lugar de la casa a la hora de colocarlas. Lo ideal es que un joven perteneciente a la generación millennial pueda descubrirlas en un primer vistazo al visitarla. Por eso puede dar buenos resultados dejar algunos tiestos con plantas de interior en el recibidor, y captar su atención nada más entrar. O escoger una pared de la cocina y presentar una composición de pequeñas macetas colgadas con plantas aromáticas. Una forma fantástica de dar vida y frescor al espacio. Seguro que se fijarán en ellas.

Una filosofía decorativa informal

Fuente: creatorsouko

En el credo decorativo de cualquier joven de la generación millennial es vital el sentido de la comodidad y la flexibilidad. Y esta realidad conlleva concebir los ambientes despojados de todo lo innecesario. Son partidarios de plantear entornos domésticos mediante muebles y estructuras que favorecen la libertad espacial al máximo. Les encantará descubrir en una vivienda que apenas tiene tabiques, o que la división de las zonas se realiza a través de paredes móviles.

Fuente: Ikea

También les encanta rodearse de muebles que apenas ocupan porque están muy integrados en las paredes. O porque dejan a la vista sus interiores, como una demostración de su concepto informal y su sentido práctico. De ahí que los vestidores abiertos y los burros con baldas figuren entre sus favoritos cuando necesitan equipar sus dormitorios, o contar con un recibidor súper práctico. Y todo ello sin dejar de lado la belleza y el minimalismo. Si algo tiene claro la generación millennial es que la funcionalidad no está reñida con el buen gusto al vestir los espacios.

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