Entre todos los consejos que hemos dado, siempre dejamos un poco de lado los suelos. Pero eso va a cambiar, ya que he preparado dos post repletos de ayuda y consejos para elegir un buen suelo para tu cocina.


Suelo de madera sólida

Una madera maciza de roble, de buena calidad y color natural, es la ideal para aquellos que quieran un suelo de madera natural. Su precio puede variar mucho dependiendo de a quién se consulte, por eso es mejor comprar a un especialista. La principal variante de su precio esta en la junta, ya que cuando mayor sea la junta, más caro será.

Es fácil de mantener su estado, teniendo cuidado con los líquidos de limpieza, ya que sólo con un trapo húmedo y alguna solución específica basta. El resultado final del conjunto es una cocina de revista.

Madera de ingeniería
Una alternativa es la madera de ingeniería, que se coloca aplicando una capa de madera sólida a las juntas de ingeniería. La durabilidad de la misma, dependerá de su cuidado, pero si se pasa la aspiradora o un trapo húmedo de vez en cuando y se limpia cualquier derrame inmediatamente, la madera de ingeniería puede durar décadas.

Lo que no comparto es el mobiliario en el mismo tono que el suelo, el efecto es aburrido y sin personalidad.

Piedra natural
Salta a la vista por qué la piedra es uno de los materiales más populares para el suelo de la cocina. Su apariencia clásica, que mejora con el uso y la edad, su multitud de variables en piedra caliza, mármol o pizarra la convierten en la primera opción. Puedes disponer de ella a medida, pero es más asequible las baldosas estándar y su efecto apenas guarda diferencias. Para mantenerla bastará con barrer regularmente y lavar con líquidos suaves que no perjudiquen la piedra.