Me agrada la sensación de despertarme descansada y sin una gota de sueño, creo que es el estado perfecto para empezar un buen día; todos los sentidos alerta y la energía necesaria para afrontar cualquier reto. No es muy común lograr iniciar el día de esta forma, a veces me faltan unos minutos, o horas, más de sueño pero no puedo darme el lujo de llegar tarde y no me gusta apurarme. Tengo dos hijos que estudian, un esposo que trabaja y un jefe que está pendiente de que yo llegue a tiempo y bien peinada.

Cuando por casualidad me despierto sin sueño quince minutos antes de que la alarma del despertador suene tengo el día hecho y esos quince minutos los considero un regalo. Puedo estar segura de que será un día productivo, largo y feliz. No hay nada mejor para mi que dormir lo suficiente, ya lo he dicho. No digo que no lo haga constantemente porque tener una buena cantidad de horas de sueño es algo que me preocupa y que trato de no dejar de lado nunca, pero si es algo muy común que sienta que puede haber dormido un poco más.

Si el problema se agrava y el sueño no llega, nada mejor que la cama Lomme Bed, diseñada por el estudio de diseño Lomme, que asegura mejoría en la calidad y la cantidad del descanso diario. Su forma ovalada combinada con el diseño minimalista y sofisticado y la tecnología de punta en utilización de materiales y fabricación aseguran un espacio protegido, relajado e ideal para soñar. Mayor información en la página Web http://www.lomme.com/