La fotografía, en cuestión de decoración, ha sido y es una de las grandes soluciones para los distintos ambientes. Las fotografías son capaces de transmitir multitud de sensaciones, emociones y recuerdos.


Una estancia decorada con imágenes dirá mucho de nuestra forma de ser y de pensar; hablan de nuestra persona y pueden llegar a ser verdaderos impactos visuales.


¿Pero vale cualquier fotografía? ¿Cómo seleccionar las mejores fotos? En Decoración 2.0 os comentamos los criterios a seguir para realizar la mejor de las decoraciones utilizando el medio de la fotografía.

Cuando tenemos un salón de pocas dimensiones podemos optar por fotos de pequeño tamaño o incluso agrupar un conjunto de fotos, igualmente de pequeñas proporciones.


Podemos colocarlas sin marcos, de esta forma quedará un ambiente mucho más distendido.


Cuando las ubiquemos deberían de quedar más o menos a la altura de los ojos de una persona de tamaño medio. Si pretendemos colocarlas en una mesa el espacio correcto entre fotografía y fotografía, será de unos 20 cm.

Para habitaciones estrechas, colocaremos fotografías de diseños verticales. Esta es la forma de engañar al ojo, creando la ilusión óptica de agrandar el espacio y la altura.

En los dormitorios lo ideal es colocar una fotografía a modo de cabecero. Esta podrán ser retratos en blanco y negro; imágenes divididas en dos, cuatro partes o similares.


Debemos acordarnos de que la imagen no debería ocupar más de un 75 % del ancho total de nuestra cama.

Para un salón comedor podemos seleccionar imágenes de paisajes, estos suelen resultar relajantes. Igualmente podemos serigrafiar imágenes en muebles, en puertas, biombos o en algún baúl. Quedarán de lujo!


En nuestro baño también podemos optar por serigrafiar los azulejos, los textiles o algunos accesorios. Igualmente podemos colgar grupos de fotos, por ejemplo de hermosas flores.

Estos son simplemente algunos consejos.