¿Nunca habéis pensado en forrar un almohadón con una toalla? Si tenemos toallas viejas que no sepamos qué hacer con ellas, siempre podemos recurrir a esta manualidad.


El resultado será suave y blandito; y una grata solución para las personas que solemos acostarnos con el pelo húmedo tras una ducha. Estas curiosas fundas para almohadas o para forrar los cojines de nuestro hogar, nos será de gran utilidad.

Los materiales que necesitaremos para comenzar serán:

–          ½ metro de tela de toalla en cualquier color. Esta medida alcanza para un almohadón.

–          Cremalleras que hagan juego con el color de la tela.

–          Cinta métrica.

–          Hilo.

–          Aguja.

–          Tijera.

Primero debemos pensar que por cada ½ metro de tela de toalla, obtendremos una funda para un almohadón. De esta forma solo tenemos que multiplicar esta cantidad por tantos almohadones que queramos forrar.

Para obtener medidas exactas, tomaremos las medidas con el metro, del largo y el ancho, del almohadón o de la almohada y luego las pasaremos a la toalla.

Ahora procedemos a pasar las medidas a la toalla y tal cual, unimos por los costados y listo. En uno de los costados deberemos poner una cremallera, si puede ser del mismo color que el forro de toalla.

La cremallera nos permitirá sacar fácilmente el relleno para lavarla y que quede impecable.

Una vez acabada, siempre podemos personalizarla como queramos; con cintas de colores, letras, dibujos o lo que deseemos. También podemos dejarlas tal cual, creo que particularmente me gustan más así, sencillas.

Como podéis ver, es una manualidad sencilla, con unos resultados asombrosos.