En los últimos años nos están llegando curiosas iniciativas para combatir el estrés. Son muy sencillas de realizar y no se necesita tener capacidades especiales, solo la fuerza suficiente para machacar cualquier cosa que se te ponga por delante.
La destructoterapia consiste en destrozar cosas, muebles, paredes, edificios, móviles, coches… Es una técnica que ya han practicado varias empresas, por ejemplo, la cadena de Hoteles NH que ayudo a desestresarse a un grupo de personas permitiéndoles romper tabiques. En esta idea debió pensar Marijn van der Poll para diseñar este extraño sillón.
El diseño original es un cubo de acero y la peculiaridad consiste en que el comprador puedo golpearlo cuantas veces quiera para darle la forma que el desee o la que le vaya quedando después de soltar todo su estrés. También existe la opción de ahorrarse el esfuerzo y que sea golpeado por el fabricante.
No se puede negar la originalidad de la idea, pero yo funcionalidad le veo poca; yo no me sentaría en un sillón de este tipo y mucho menos pagaría alrededor de 4.000 euros por un trozo de acero apaleado.