Las luminarias son piezas decorativas de un alto desempeño, las cuales pueden modificar por completo la concepción estética de un espacio, en las mismas se ve reflejado no solo el talento del artista sino la imaginación y manipulación de los materiales disponibles.
Desde tiempos inmemoriales se ha modificado de forma completamente consciente la iluminación y los materiales implementados en su desarrollo, incluso antes de que existiera la bombilla eléctrica ya se disponían los candelabros como piezas decorativas de alto desempeño en todos los sitios donde se los requería, incluso las embarcaciones.
En la actualidad la aparición de la luminaria leed entrega una gran número de prestaciones y puede que esta tecnología sea la gran responsable de las modificaciones estructurales más elocuentes, su bajo consumo y bajo costo, y por supuesto casi nula entrega de calor, propician que materiales antes impensados sean los responsables de confeccionar las luminarias.
En artículos anteriores efectuamos especial hincapié en la interacción de estas luminarias modernas con el mobiliario, aunque en este caso destacaremos su disposición decorativa por sobre su utilización, y es que se ven revolucionado las morfologías típicas, aprovechando las esquinas lugares muy complejos en la decoración por su baja utilización, este es el caso de la luminaria implementada por la diseñadora holandesa Amperus, la cual se destaca por representar relieves desde las esquinas provistos de una gran capacidad decorativa.
La utilización de materiales resistentes pero flexibles crean las denominadas lámparas mágicas, capaces de adaptar su morfología dependiendo los requerimientos del usuario, ideales para disponer en oficinas vanguardistas o estudios en casa.
Pero la vanguardia no solo crea novedosas piezas sino que reutiliza morfologías y formas recurrentes como es el caso de antiguas botellas, tazas, he incluso recipientes en desuso los cuales decoran con sutil encanto espacios como nuestras cocinas.