Los colores son muy importantes para obtener buenos resultados en la teoría del Feng Shui. Antes de comenzar a hablar de los colores propiamente dichos hablaremos de algunos conceptos generales del Feng Shui.

El Feng Shui está considerado como una disciplina y arte muy antiguo influenciado por la filosofía Taoísta. En un comienzo era una materia que buscaba unir la ciencia natural con la filosofía, estudiando e integrando los cambios que van sucediendo con los astros, el clima y la naturaleza.

Feng Shui en la decoración
Fuente: Denis Cross

En relación a los colores y los efectos que generan el Feng Shui tiene una teoría muy interesante. La misma se basa en la Teoría de los Cinco Elementos. A través de ella se busca clasificar elementos naturales y las interrelaciones entre ellos. Se basa en elementos como el fuego, la madera, el agua, el metal y la tierra. Según el Feng Shui los elementos principales pueden representarse en colores.

Por eso usar adecuadamente los colores en la decoración es tan importante para nuestra vida diaria. El color cumplirá una importante función vinculándose con la actividad que vayamos a realizar en esa estancia. Si la habitación está vinculada a una actividad creativa los colores que vayamos a escoger deberán ser vivos. Si la actividad es relajante los colores ideales son los pasteles.

El Feng Shui separa los colores en base a su energía: Ying y Yang. La energía Ying es la positiva, las que generan un efecto relajante y tranquilizador. La energía Yang es la energía activa, la que genera pasiones, motivación y alegría. Los colores más característicos de la energía Yang son el amarillo, anaranjado, rojo. Los de la energía Ying son el negro, purpura, blanco y azul.

En un próximo artículo seguiremos hablando de la influencia que tienen los colores en nuestra vida cotidiana y como, gracias al Feng Shui, podremos sentirnos más equilibrados y felices.