Iluminación natural

Si hay hay algún factor realmente importante en la decoración de cualquier lugar o ambiente, ese es el factor iluminación. Contemos con buenas condiciones de luz natural o tengamos que recurrir a la luz artificial, la iluminación es algo que bajo ningún concepto podemos olvidar a la hora de decorar.

La iluminación en la decoración hace ya mucho tiempo que ha dejado de tener como única función ofrecer buena visibilidad. Actualmente, la iluminación debe también crear un ambiente grato y agradable, dependiendo del estilo decorativo jugaremos con la iluminación y optaremos por luces más frías, más cálidas, más potentes, más tenues, etc.

A continuación te contamos lo que debes saber y tener en cuenta sobre iluminación y tipos de iluminación a la hora de enfrentarte a la decoración de cualquier lugar.

– Luz natural.
La luminosidad varía según el tamaño y ubicación del lugar por el que entra al ambiente y por supuesto, dependiendo de la hora del día, entre otros factores.
Hemos de tener en cuenta que la luz natural, dependiendo de la hora del día no sólo cambiará la luminosidad sino también la tonalidad, por la mañana la luz será más blanca y al atardecer más rojiza.
Podremos regular la intensidad a través de: cortinas, estores, persianas, etc. Pero no debemos olvidar que por muy buenas que sean las condiciones de luz natural con las que contamos, siempre tendremos que recurrir a la luz artificial, bien para utilizarla de forma general en sustitución de la luz natural cuando esta desaparezca o bien como luz puntual para acentuar determinadas zonas u objetos.

– Luz artificial.
Es indispensable cuando la luz natural desaparece o en caso de no contar con buenas condiciones de luz natral.
La podemos diferenciar en tres grandes grupos:
· Luz combustible. Es la que obtenemos a través del fuego: velas, chimeneas, lámparas de petróleo, etc. Este tipo de luz es muy irregular y “parpadea” mucho, por lo que se recomienda su uso únicamente para decoraciones puntuales.
· Luces incandescentes. Esta iluminación aviva los colores cálidos y aviva los fríos: foco, lámpara, halógeno…
· Luz de descarga. Emite luz blanca. Fluorescentes.

Otros datos interesantes que debes tener en cuenta son:

– Los colores. Los claros absorben menos luz, por lo que la reflejan más.
Los colores claros siempre aportan sensación de amplitud y claridad.

– Una iluminación intensa provoca energía. Por el contrario, una iluminación tenue induce al sueño.

Iluminación artificial