Domingo por la noche, mi cuerpo está cansado, agotado, felizmente maltratado. Ha pasado el fin de semana por encima de mi existencia y me ha dejado, además de recuerdos de momentos felices y alguna laguna mental, un cansancio acumulado que nada tiene que ver con la energía que necesitaría para empezar la semana de nuevo. No es mi mejor momento y se ha convertido en una escena crónica, de cada ocho días. La caída del sol me atormenta, la noche anterior al lunes me pone tensa, debo empezar con el ciclo de nuevo y no quisiera. Me gustaría poder decir que mi día favorito es el domingo pero es tan difícil como encontrar a alguien que tenga como comida favorita el pan integral.

Para relajarme y tratar de recuperar algo de lo que perdí tengo varios métodos que consisten principalmente en reconstruirme. Un masaje en la espalda, que me da mi esposo, me pone de nuevo en la posición correcta. Mascarillas hidratantes para cara, cuerpo y cabello. Una sesión casera de uñas es altamente recomendada para renovar el espíritu. Sumergir los pies en agua tibia con algún aceite protector a con esencias orientales, es efectivo y placentero.

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PHILIPS que siempre sorprende, ha sacado al mercado una complemento perfecto para que tu esposo te cuide y te consienta. Su forma, que se asemeja a la de un canto rodado, asegura que el masaje sea acertado. Su temperatura cálida, que se gradúa, permite mayor distensión muscular. Su batería es recargable. Mayor información en la página Web www.p4c.philips.com