Alguien que debía perder continuamente a sus invitados por la casa ha debido inventar estos curiosos y útiles azulejos que indican donde están las cosas. Aunque no sea con esa finalidad, es una forma original de decorar, manteniendo un único color en las paredes y sin embargo dando un toque de originalidad.

Los creadores son Ascot Ceramiche, una empresa francesa dedicada a la fabricación azulejos y pavimentos para diversos usos, pero el modelo Pun ha sido creado específicamente para el baño.

En el catálogo que se puede encontrar en su web, los interesados pueden elegir los colores y las inscripciones disponibles, así como sugerencias para la ubicación de las mismas. Me parece una idea muy interesante, siempre y cuando no se abuse en la colación de mensajes.

Más información: Ascot

Vía: Redecorando