Una buena manera de crear tus propias piezas de cerámica es pintarlas tú mismo, así obtendrás modelos originales, únicos, basados en tus gustos. Si tienes niños podrás realizar esta tarea junto a ellos. Empezaremos por darte una alternativa súper fácil de realizar para pintar la vajilla.

En primer lugar deberás contar con un rotulador que comprarás en cualquier tienda de manualidades o bricolage. Tata de elegir uno de alguna marca buena para que los resultados sean óptimos. Además deberás contar con diferentes tonos de pintura líquida especial para pintar cerámica (la pintura debe ser apta para horno).

Pintar la vajilla
Fuente: Cristian Martines

Antes de comenzar a pintar tendrás que preparar correctamente la superficie, para ello pásale un algodón con alcohol, así quitarás toda la suciedad y la grasa que pueda existir en la superficie. Empieza a pintar tu taza o un plato, una opción es usar pedacitos de espuma como si fuera una mini brocha, si no tienes utiliza alguna esponjita de maquillaje que el resultado quedará muy cuidado y prolijo.

Si te gusta pintar flores podrás usar diferentes tonos encimados sin dejar secar uno al usar otro. Así se obtendrá un entremezclado de colores. Mediante los fibrones indelebles puedes agregar algunos detalles, tu nombre o tu firma. Cuando ya esté realizado el diseño será necesario secar cuatro horas, si puedes dejarlo más tiempo aún mejor. Si cuando está todo seco quieres agregar algunos detalles sobre la pintura con fibrina es el momento de hacerlo. Después de haber terminado con los detalles coloca la porcelana dentro del horno frío para fijar los colores.

Cierra el horno y préndelo a 160 grados por 90 minutos. Apaga el horno y deja enfriar la pieza dentro de él.

Como verás es muy fácil decorar la porcelana, sólo tendrás que elegir el diseño apropiado y animarte a plasmarlo en tu vajilla. Nada más lindo que una taza personalizada decorada a tu gusto.