Me encantan las pizarras en las cocinas. Es una idea muy original y divertida que podemos trasladar a otras zonas de la casa ¿porqué no?. Se pueden comprar de muchos tipos: para escribir con marcadores, la pizarra de toda la vida o magnéticas, pero me parece más divertido hacerlo uno mismo con pintura de pizarra.

Se puden usar como recordatorios de fechas (esos cumpleaños que siempre olvidamos), para la lista de la compra, para dejar mensajes a nuestra familia, para anotar frases célebres o simplemente como decoración. También se pueden poner en lugares accesibles para los más peques y dejarlos que liberen su imaginación y nos decoren la cocina.

Les dejo varios ejemplos que he encontrado, algunos francamente divertidos.