Nada como un buen chapuzón para refrescarse cuando aprieta el calor. Si tienes la suerte de tener un pequeño terreno delante de tu casa, quizás estés pensando en instalar una piscina. Hoy te explicamos algunas cosas que has de saber para poder disfrutarla al máximo.

piscina en casa COAST New Zealand
Fuente: Coast New Zealand

Tener una piscina en casa me parece un auténtico lujo. Uno de estos placeres terrenales que nos ayudan a disfrutar intensamente de los calurosos días de verano, en lugar de estar metidos en casa al amparo del aire acondicionado.

Así que, si tu casa te lo permite y tienes espacio para hacerlo, plantéate instalar una piscina. Las opciones son muy variadas, en función de tus necesidades, tus preferencias y las características del espacio donde quieras poner la piscina. Eso sí, piensa que una vez instalada, tendrás que mantenerla en buenas condiciones durante el invierno para que esté perfecta en verano y la puedas disfrutar al máximo con tu familia o tus amigos.

¿Cómo prefieres que sea tu piscina en casa?

piscina en casa ksl living de obra
Fuente: KSL Living

Para entretenerse, para refrescarse, para disfrutar del exterior en verano, para nadar y hacer ejercicio, para que los peques se lo pasen en grande… Hay muchísimas razones positivas para tener una piscina. Seguro que no necesito darte más para convencerte. Una vez te hayas decidido a instalar una, tendrás que tener en cuenta algunos aspectos antes de decidirte por uno u otro modelo.

Las dimensiones del espacio disponible determinarán el tipo y el tamaño de la piscina que necesitas. Hay que pensar que lo ideal es contar con un espacio alrededor que te permita disfrutar aún más de ella. Así que cuando pienses en el tamaño de tu nueva piscina, ten en cuenta los metros de jardín o patio que tienes y reserva un sitio para poner tumbonas o, ¿por qué no? una barbacoa.

Antes de elegir la piscina que vas a instalar, tienes que valorar, además del espacio, el uso que le vas a dar y el presupuesto de que dispones. Una piscina enterrada es más cara que una en superficie, pero también será más duradera. Una buena piscina de obra puede durarte toda la vida. Son aspectos que solo tú puedes valorar, pero que han de ayudarte a decidir.

Piscinas enterradas, para toda la vida

piscina en casa enterrada con zona de estar de lm
Fuente: Leroy Merlin

Aunque la instalación de este tipo de piscinas es más compleja que las que van en superficie, hay ocasiones en las que es mejor optar por las primeras, por sus mayores prestaciones. Eso sí, conviene no escatimar en el montaje, ya que las averías que puedan surgir después serán difíciles de arreglar. Busca un buen equipo de profesionales que te ofrezca todas las garantías.

Además, es importante que estés muy seguro de dónde quieres ponerla, ya que no podrás cambiarla de ubicación. Estará siempre donde la pongas.

 

piscina en casa enterrada de lm
Fuente: Leroy Merlin

Pero, ¿cuántos tipos de piscinas enterradas hay? Pues tienes varias opciones. Puedes decidirte por una piscina de poliéster, que son las más económicas. Constan de un vaso prefabricado de una sola pieza que se integra en un hueco del terreno. Su superficie es lisa, lo que hace que sea más fácil mantenerlas libres de algas y moho, así como limpiarlas cuando sea necesario. Además, son bastante resistentes a las fisuras y grietas y, en caso de que se estropeen, se pueden reparar de forma sencilla utilizando el mismo material de que están hechas.

También puedes elegir una piscina de obra, hecha de hormigón. La obra será más grande, eso sí, pero tendrás una piscina resistente y duradera, y con una gran impermeabilidad. El vaso de hormigón lleva después un revestimiento de gresite. Ahora bien, el mantenimiento es mayor que el de las piscinas de poliéster.

Por último, puedes fabricar tu piscina con paneles de polímero, también muy resistentes. No se deformará con el paso del tiempo ni tampoco se estropean con los productos químicos.

Modelos en superficie, fáciles de instalar y de disfrutar

piscina en casa de madera en superficie
Fuente: Leroy Merlin

Las piscinas en superficie cuentan con la ventaja de que se instalan muy rápidamente y pueden disfrutarse enseguida, apenas un día hace falta para ponerla. No se requieren grandes obras y, además, puedes elegir si la quieres fija o desmontable.

Para poner una piscina de este tipo no tendrás más que nivelar el terreno para que esté bien liso, y compactarlo para que soporte el peso de la piscina llena de agua y no se hunda. También puedes hacer previamente una base de hormigón o cemento y colocarla encima.

Las hay portátiles, muy sencillas de poner y no por ello más débiles. Son robustas y aguantan el trote tanto como las de obra. Y también te ofrecen muchas posibilidades en cuanto al diseño. Puedes elegir el color y el material: de acero galvanizado, de las que imitan la madera o la piedra, de color azul, etc.

Por otro lado, si tienes claro que esta es tu piscina y también su ubicación, decídete por un modelo fijo, de las de madera. En teoría son también desmontables, pero lo suyo es que no estés todo el día instalándolas y desinstalándolas. Lo mejor es dejarlas puestas continuamente, pues aguantan bien las condiciones climatológicas del invierno. Las tienes en muchos tamaños y con diferentes formas: redondas, rectangulares, etc.

piscina en casa Teppich Molly multi complementos
Fuente: Design 3000

Sea como sea tu piscina, tendrás que completarla con algunos elementos como las escaleras, la ducha (algunas tienen un depósito de agua incorporado) y una buena iluminación perimetral que le de ambiente cuando caiga la noche y evite posibles accidentes.

Después de leer todo esto, ¿sabes ya cuál es tu piscina ideal?