Los arquitectos y diseñadores de múltiples disciplinas se inspiran y toman nota en las formas de la naturaleza, por eso no es de extrañar que la silla Panton nos recuerde desde un sinuoso recorrido de agua a las raíces de un árbol muy alto.

Su elegante diseño la ha colocado junto a las sillas atemporales que pese a llevar muchos años en el mercado, siguen siendo tendencia. Por eso es habitual verla en comedores rústicos rompiendo con lo clásico o en la más moderna de las cocinas quedando encajada con el conjunto a la perfección.

La silla panton fue creada en la década de los 60 de la mano de Verner Panton. Su fama nace a raíz de ser la única silla en el mundo realizada a base de un único material y en una sola pieza. Es por eso que se la considera más una pieza de arte vivo que un simple accesorio de cocina.


Su adaptabilidad en los espacios es ayudada por la multitud de colores en la que la podemos encontrar. Así es la silla perfecta para que con un diseño y un bonito color cause algo de ritmo y tendencia en la cocina.

Es una silla cómoda, ya que cubre gran parte de la parte dejando sólo la cabeza sin respaldo y la durabilidad de su material junto a las formas suaves, la convierten en una silla apta para niños y pequeños monstruos.

Su precio es un poco elevado para algunos bolsillos, pero siempre hay alguna tienda que ha imitado el modelo y dispone de reproducciones a mejor precio. Sólo hay que buscar bien.

La silla Panton combina muy bien con mesas transparentes como el cristal, ya que así la silla puede mostrarse entera incluso siendo tapada por la superficie de la mesa.

Si buscas una silla atemporal cuyo diseño y funcionalidad vayan unidos, la silla Panton cumple con los requisitos.