Quitar el óxido de las diferentes partes de la cocina, especialmente del fregadero, es muy importante para que todo luzca más limpio y bonito. Hoy te daremos algunos consejos para que puedas hacerlo de la mejor manera posible.

En muchas cocinas actuales se pueden ver fregaderos de acero inoxidable, a pesar de que su nombre indique lo contrario en ocasiones llega a oxidarse. Estos se produce cuando el metal termina reaccionando con el agua generando una corrosión, entonces se empieza de decolorar la superficie.

Quitar el oxido
Fuente: Roberto Venegas

Algunas calidades de acero inoxidable pueden llegar a oxidarse más fácilmente que otras. Cuando vayas a comprar un fregadero nuevo deberás verificar que tenga un alto contenido de cromo para evitar que en el futuro se termine oxidando.

Para quitar las manchas de óxido podrás usar vinagre. Coloca un chorro de vinagre en una esponja que ya no uses y frota la superficie con un poco de fuerza. Luego deja correr abundante agua por ese lugar y seca el fregadero con un paño. Verás como tu fregadero quedará como nuevo.

Otro elemento que podrá ayudarte a eliminar las manchas de óxido es el agua carbonatada. En este caso deberás echar un poco de agua carbonatada en un recipiente y mojar con una esponja sobre la superficie afectada. Deja que actúe unos minutos y después aclara el fregadero con agua.

Si quieres limpiar la superficie oxidada con pasta de bicarbonato de sodio coloca agua en un recipiente y humedece la esponja. Después agrega un poco de pasta de bicarbonato de sodio en la esponja y pasa por las partes oxidadas. Deja actuar unos minutos. Pasado el tiempo limpia la superficie con un trapo. Por último deberás limpiar muy bien el fregadero con agua.

Es muy importante que el fregadero esté en optimas condiciones de limpieza, ya que es un lugar en donde se lavarán los vegetales y otros alimentos, además de los utensilios con los que comemos.