Para regalar, para adornar, para jugar… para lo que tú quieras esta es una buena manualidad, incluso para jugar con tus hijos y pasar un buen día.
Los ratoncitos hechos con piña es un ejercicio simpático que podremos realizar con materiales sencillos de conseguir. Es una idea para decorar la habitación de los más pequeños de la casa.
Los materiales necesarios para comenzar serán.
-Tijeras
-Pintura acrílica marrón y blanco
-Pinceles
-2 piñas
-Cola vinílica
-1 piña con forma de huevo (para hacer el cuerpo)
-1 bellota (para hacer la cabeza)
-Cordón
El primer paso, para realizar esta actividad, será coger una de las piñas y cortar alguno de los “redondeles”; estos harán de orejas. Para que sean más realistas, con ayuda del acrílico blanco, pintaremos la parte de dentro de estos “redondeles”
Después cogeremos un trozo de cordón y lo teñiremos o pintaremos de color marrón; estando aun húmedo lo iremos enroscando en nuestros dedos para que se doble y vaya tomando la forma de la cola del roedor encantador.
Después de esto cogeremos la bellota y la cola vinílica; pegaremos esta a la parte superior de la piña. Ahora cogeremos la cola y la pegaremos en la parte de atrás de la piña.
Por último las orejas las pegamos en la parte superior de la bellota y la dejaremos secar; más tarde pintaremos con la pintura marrón unos ojos y una nariz en la bellota.
De este modo tenemos un gracioso ratoncito que no asusta a nadie y sirve para decorar, para regalar… o para sonreír.