Ya nos vamos acostumbrando a los cambios radicales de casas y habitaciones, pero aún así no deja de sorprendernos como una habitación puede cambiar tanto. A partir de ahora lo que debemos hacer es memorizar cada idea para aplicarlas cuando nos hagan falta.
En este caso se trata de una cocina que ha sustituido todos sus muebles, ha eliminado el papel de las paredes y ha adquirido un toque más moderno, aunque con toque rústicos.
Como veremos en la imágenes, las estanterías se han dejado abiertas, la pared es de un color liso y suave, en el centro de la habitación se ha instalado una especie de isla, pero sin fregadero, solo con almacenamiento. Un detalle que llama la atención son las encimeras metalizadas, son más higiénicas para manejar alimentos y sencillas de limpiar.
Vía: This Old House