Es indiscutible que la madera está de moda en decoración,  muy en particular en paisajismo, jardinería y como pavimento de terrazas y playas de piscinas. Las tarimas de madera se utilizan para la decoración exterior en áticos, jardines y piscinas sin tener que realizar obras significativas. Su instalación es muy fácil y la textura de la madera natural la convierte en ideal frente a posibles deslizamientos, conservan el frescor del suelo al absorber menos las radiaciones solares y permiten el drenaje de las aguas pluviales y de las salpicaduras de la piscina. Además la madera es un material natural, vivo, sostenible y ecológico, con el que también se pueden construir jardineras y otros elementos a medida, que coordinen con el pavimento de madera.

La mayoría de tarimas para piscinas están fabricadas con maderas duras de alta densidad y resistentes a la intemperie y a las inclemencias climáticas gracias a que sus propios aceites les aportan protección. La instalación se realiza sobre rastreles de madera, que pueden ir fijados o flotantes sobre el pavimento base. También pueden elevarse apoyándose sobre soportes regulables para facilitar el desagüe.

Últimamente la tarima de ipe ha sido, con diferencia, la más utilizada. Es cierto que es durable y bella, sin embargo deberíamos indagar un poco antes de encargar una instalación de madera, sobre qué tipos están disponibles en el mercado.

Hay varias maderas tropicales muy parecidas, por ejemplo el ipé y el cumarú. Para un neófito serían iguales, sin embargo, la fuerza de la fibra de este último lo hace poco recomendable salvo que se coloque con una extraordinaria fijeza (muchos más anclajes por m2). De lo contrario, después del primer año estará deteriorado, si lo elegimos debemos asegurarnos de que se realiza una impecable instalación.

Entre otras maderas con buenos resultados en el exterior se encuentra el iroko, una madera africana de gran belleza y durabilidad, con mucha historia como madera para exteriores, y sin embargo poco utilizada últimamente, con una tonalidad natural extraordinaria. También la grapia o teca dorada, que con el sol adquiere un tono rojizo muy valorado, y desde luego, tarimas europeas, absolutamente seguras en cuanto a su procedencia, como el caso de la marca Lunawook,  que ha conseguido un aspecto final impecable para sus tarimas termoprocesadas.

Desde luego, si deseamos instalar tarima de exterior de madera natural, deberíamos acudir a profesionales o empresas expertas, que nos ofrezcan varios tipos de madera y nos expliquen con sinceridad y seriedad las diferencias entre unas y otras.

Colaboración: Dmaspv