Lucir impecable es un trabajo que demanda atención, sin embargo aunque el ónix requiere ciertos cuidados específicos, estos son muy fáciles de seguir.

La primera advertencia es que, al derramar algún líquido u otra sustancia sobre este material, no trates de desmanchar la barra con cualquier químico de uso común, pues esto podría dañar su estado con facilidad.

El ónix se lava únicamente con agua  y jabón suave, pues al igual que el mármol no debe de limpiarse con químicos porque son piedras.

Atreverte a lucir un hogar con elementos llamativos y originales, no solo sorprenderá a tus visitas, sino que también tendrás en tu casa una piedra semipreciosa totalmente atemporal y estética.

Los tipos de Ónix son los siguientes:

  • Verde: De tono translucido a solido, según la intensidad, con veteado castaño.
  • San Martin: Opaco, de colores castaños y rojizos; destaca por su dureza extrema.
  • Onixtin: Posee sectores verde y se San Martin. Es poco común su uso.
  • Aragonita: De color blanquecino o grisáceo, con fibras muy gruesas.