Uno de los aspectos más importantes y relevantes en una decoración es el color y materiales que decoran las paredes. Hoy por hoy, las posibilidades son infinitas: materiales como la madera, ladrillos, todo tipo de revestimientos, papel tapiz o pintado… Pero lo cierto es que en la mayoría de las decoraciones se recurre a la clásica opción, la pintura.

En el mercado encontramos infinidad de colores y con una gran cantidad de acabados, es por ello que la pintura siempre es una muy buena opción para decorar las paredes.

Si estás decorando tu casa o te estás planteando darle un nuevo aire a la decoración y piensas cambiar los colores de tus paredes, hoy te proponemos una sencilla y práctica idea que te ayudará a que tu pared esté siempre impecable…

pintura

Lo cierto es que del uso diario de la vivienda o estancia, las paredes comienzan a suciarse. Por ejemplo, en cualquier estancia la parte de la pared en la que se encuentra en el interruptor, con el tiempo acaba manchada. Y es normal, continuamente tocamos esa parte de la pred con las manos. Otro ejemplo puede ser la cocina, un espacio en el que la pintura con el tiempo puede perder su brillo a causa de los vapores, especialmente en las zonas cerca del extractor.
Bien, para solucionar el tema de las suciedades y manchas en las paredes, una idea muy sencilla y practica es comprar siempre un poco más de pintura de la que vas a necesitar a la hora de pintar la pared. Las sobras de esa pintura, para que no ocupen demasiado espacio, puedes meterlas en táper. De esta manera la pintura ocupará poco espacio y siempre que veas una mancha puedes retocarla. Así, tus paredes estarán siempre perfectas y relucientes.