En materia de decoración, a los relojes ya les “llego su hora”. Y es que este objeto, que a veces te presiona y en otras te alegra, se convirtió en una pieza clave de los estilos vanguardistas.

Para sus formas, el límite es la imaginación. Los estilos clásicos han mutado para marcar la hora con un estilo renovado, pero sin perder su esencia. Aquellos aparatosos péndulos han cedido su lugar diseños actuales.

 

El tiempo también impacto al arte. Proveniente de la obra del excéntrico pintor español, la firma italiana Arti & Mestieri encontró su musa.

Precisamente, fue esta firma la que propuso y llevo a cabo una colección de relojes que parecen derretirse a los largo de la pared y que recuerdan o representan el cuadro antes mencionado de algunos artistas posteriormente.

Es también de ellos la idea de que la torre del reloj de Londres este en los salones de las casas, consiguiendo que el Big Ben marque las horas como si se estuviera a los pies del rio Tamesis.