Decorar con venecitas, puede ser la solución al detalle decorativo que buscamos. Estas, utilizadas mayormente como detalle de otra época, nos recuerdan a los maravillosos años 60. Los mosaicos venecianos fueron muy utilizados en todo tipo de artículos, tanto hasta la saciedad.

Actualmente vuelven de una forma bastante distinta, pero siguen siendo un detalle maravillo que podemos implementar en nuestras estancias. Por ejemplo si pretendes añadir algunas pinceladas de color, nada mejor como uno de estos mosaicos para complementar con el resto de la decoración.

Apuesta en tu decoración por venecitas o mosaicos venecianos, estos son un arte y la creatividad habla por sí misma. Estos pequeños mosaicos son, sin duda, obras de arte que garantizarán el estilo y la elegancia allá donde los ubiques.

En pequeñas dosis favorecen la inclusión de pequeños matices o pinceladas de color, cuando tenemos un ambiente quizás monocromático… a gran escala se convertirán en el centro de atención, grandes protagonistas de la decoración.

El mosaico veneciano es perfecto para decoración de exteriores, para jardines, terrazas, patios abiertos, pero además es perfecto para zonas de interior gracias a su versatilidad como elemento decorativo.

Las venecitas son artículos muy sencillos de aplicar y siempre podemos jugar a componer. Además estos pequeños mosaicos contribuyen a la elaboración de lámparas, floreros, espejos,  revestimientos para pared, de accesorios…. En las paredes lo más ideal es ubicarlos en estancias como la cocina y el baño.

Así que ya sabes! Siempre podemos hacernos con un bonito artículo de mosaico y ubicarlo en nuestro rincón preferido… pero también podemos animarnos y hacerlo nosotros mismos, con los colores que nos gusten y recreando la forma que deseemos. No es tan complicado, solo hace  falta un poquito de maginación… ¿te atreves?