La piel de plátano es un material perfecto para realizar diversas cosas ¿Quieres saber cuales? si nunca se te ha pasado por la cabeza reciclar este elemento, aquí te dejo seis ideas a tener en cuenta para comenzar a hacerlo. 

Seguro que te sorprenderán tanto, como cuando descubrí para qué se puede utilizar la piel de plátano y no solo para tirarla o ¡resbalar con ella! Hay muchas cosas que se pueden hacer, seguro que caes en algo nuevo o descubres algo que aquí no esté escrito. Si es así, puedes compartirlo para saber aún más.

piel de platano
Fuente: jon jordan

Ideas para reciclar la piel de plátano

1. Limpiar la plata. Increíble pero cierto, la piel te ayudará a tener la plata brillante, limpia y pulida. Para ello solo tienes que mezclar la piel que también puede ser de banana (bien aplastada) con agua. Luego frota cada pieza de plata. Por último saca brillo con un paño seco.

2. Sacar brillo a tus plantas. También puedes sacar brillo a las hojas grandes de las plantas que tengas en casa. Basta con frotar la cáscara sobre la hoja, con cuidado, y verás qué brillo le otorga.

3. Fertilizante casero. Es un material perfecto para realizar compost casero para tu jardín o huerto. Este material se descompone perfectamente, para crear estupendos compost en una compostera comprada o hecha por ti mismo. También puedes añadir otros desperdicios de comida.

4. Da brillo a tus zapatos. Es una idea pasar la cáscara por calzado de piel. Frota muy bien por todos lados y luego pasa un paño seco y limpio. Pule con el paño y verás qué brillante quedan tus zapatos.

5. Elimina los rayones de DVD. Impresionante y cierto. Si frotas la piel sobre los rayones que tenga, verás cómo desaparecen. Es un truco casero realmente bueno. Luego puedes pasar un paño especial para no volver a rayar el DVD o CD ¿Qué te parece?

6. Elimina los pulgones de las plantas. Ya sabes que tus plantas pueden estar acechadas por diferentes plagas. La más común son los pulgones. Un remedio casero y muy efectivo es enterrar restos de cáscaras de plátano, en la tierra y ¡fuera pulgones!