El orden y la lógica rigen el diseño de interiores, por eso es muy inspirador cuando hay alguien que se lo salta. Marca ejemplo a todos aquellos que por miedo a arriesgar y obtener un mal resultado, deciden quedarse en lo correcto.


Esta cocina, que aparenta ser una más de las que podemos encontrar en los hogares noruegos, no es nada de eso ya que combina 2 estilos en un espacio divido en 3.

Con un pasillo en tu interior, la parte principal esta concentrada en la zona blanca y negra. Mientras suelo, armarios, baldosas, sillas y pared son de color blanco, la encimera, las lámparas y algunos elementos decorativos ganan protagonismo al ser unas figuras negras destacadas sobre fondo blanco.


Junto al principal punto de luz, han colocado una mesa ovalada con cuatro sillas de estructura perforada de estilo moderno. Si una cocina así quiere destacar, hace bien en dejar a los detalles que sean los que marquen la diferencia. Esto es lo que hace el enorme cuadro rosa con una ilustración de carácter infantil, que esta rellena de color negro. El conjunto junto al candelabro amarillo y las flores en el jarrón redondo, crean un ambiente muy inspirador.


La cocina tiene otra particularidad y, es que han camuflado la campana extractora bajo la superficie de un armario, así no hay una enorme figura metalizada rompiendo la armonía del blanco y el negro.


Pero cuando creíamos que estábamos delante de una cocina con el popular binomio, nos encontramos un rincón importante que no sigue ninguna de la normas. Las puertas de sus armarios son alargadas y con una superficie de madera oscura, la pared no es blanca ya que su tono se asemeja más al gris y, no hay ni una sola baldosa.

Esta es una apuesta un poco arriesgada, ya que la sencilla decoración que ambienta esta cocina es fácil de conseguir y más en una pequeña esquina, pero me parece un opción atrevida y original para dejar de lado lo que esta correcto.