La apariencia, la gran y auténtica protagonista es una de las más valoradas cuando vamos en búsqueda de todo tipo de mobiliario para decorar nuestro hogar.
La apariencia, la gran y auténtica protagonista es una de las más valoradas cuando vamos en búsqueda de todo tipo de mobiliario para decorar nuestro hogar.
Cuando nos disponemos a buscar piezas realmente revolucionarias en el concepto decorativo mayormente apostamos a las técnicas vanguardistas donde la tecnología se hace presente destacando las formas y logrando objetos de una refinada belleza y de una producción masiva, sin embargo el talento del artesano aun se encuentra de manifiesto en ciertos sectores lo que destaca y congratula, ya que si bien la etnología nos entrega resultados increíbles, la destreza y sutileza del artesano son un notable valor agregado.
Esto sucede con los vidrios, piezas que por definición abundan en nuestras casas y son practicas y sumamente económicas, pero que no solo se utilizan para nuestras puertas o ventanas sino también cómo trasgresores separadores de espacios o destaques primordiales en recepciones y espacios comerciales.
Para estos elementos el artista se puede volver indispensable decorando y adornando los mismos con técnicas cómo las denominadas esmeriladas o arenados, las cuales consisten en manipular la densidad y superficie del material para lograr diferentes tonos, transparencias o opacos, mientras que su textura se puede ver modificada.
Dentro de la decoración de interiores, muchas veces existen rincones de la casa que se nos olvidan… así de sencillo. Pero aquí en Decoración 2.0 estamos para recordaros absolutamente todo.
Utilizar los materiales lo más sostenibles posible es cada vez más uno de los principales propósitos de los arquitectos. En esta línea, la empresa Waugh Thistleton ha unido sus fuerzas a los ingenieros estructurales Techniker y al fabricante de paneles de madera KLH y han creado Stadthaus, un edificio residencial de nueve pisos realizado con este material.
Este inmueble londinense se ha convertido en el primer edificio de alta densidad creado con paneles prefabricados de madera. Su objetivo no es otro que intentar aportar su grano de arena para reducir el impacto ambiental que la arquitectura tiene sobre el mundo.