Hasta ahora se está acabando el segundo mes del año 2010 y tengo ya muchos asuntos atrasados y pendientes por resolver o hacer. La verdad es que según pasa el tiempo empiezo a tener más y más costumbres muy arraigadas que me ayudan a organizar los contenidos de mi existencia. Los ritos de limpieza, cómo los llamo yo, incluyen la limpieza profunda y general del piso, el pintar las paredes, cambiar la ropa de cama y de baño, cambio de guardas de puertas (si es que a alguno se le ha perdido una copia). Todo esto lo hago una vez al año y así controlo mi espacio.
A veces tengo pesadillas en las que no puedo salir de mi casa porque no encuentro la puerta y en cambio cada vez que siento que la tengo cerca aparezco en una habitación repleta de muebles, de lámparas, sillas, camas, alfombras, espejos, mesas, acumulados y apilados unos sobre otras. Que quede claro que aunque me dedico a la decoración y a la arquitectura de interiores no me gusta comprar cosas innecesarias y no acumulo objetos solo por la incapacidad de desprenderme de ellos.



