¡Ya me han quitado, otra vez, mi cojín…! y es que vivir en casa con más de una persona es lo que tiene. Cuando nos sentamos en el sofá para leer, ver la «tele» o simplemente tumbarnos, las personas que sufrimos dolores de espalda o cuello, necesitamos un cojín… y si puede ser blandito y mullido para rebajar un poco el dolor… mejor


















