Este verano pude disfrutar de unos días en la playa y me hospedé en un pequeño apartamento pero muy bien decorado y ambientado. Ambientado ¿por qué? pues porque todo recordaba al marca, la decoración del salón con pequeñas estrellas de mar y conchas, los colores, los edredones y las cortinas de la habitación, incluso los complementos del baño.
No os penséis que todo estaba estampado con barcos y peces, nada más lejos de la realidad. Los tonos eran lisos y sencillos pero en blanco, azules, ocres y amarillos, y con algún que otro barquito plasmado en los complementos. Os cuento todo esto porque navegando por la red he encontrado el recibidor perfecto para esta casa.



