Me encanta el color azul, en todas sus tonalidades y el algo que se nota a mi alrededor porque muchos de mis objetos son de ese color. Por eso cuando veo objetos como éste que además son muebles con historia, con vida se me enciende la bombilla y pienso en hacer uno similar.
Se trata de un aparador clásico, que era de color blanco, aunque por la imagen parece que ese tampoco era su color original sino que fue pintado en su día. Ahora, una vez más, ha sido sometido a un cambio de look y pintado en color azul celeste con los pomos en blanco o en madera clara, no lo apreciamos muy bien. El detalle del tablero me ha encantado porque se trata de calendarios antiguos que han sido pegados y seguramente lacados, un guiño al paso del tiempo que ha pasado por él, o así al menos lo interpreto yo.















