Lo he escuchado tantas veces de voz de mi madre, de mi padre, de mi esposo, de mis amigas y hasta en las canciones retumba que saber esperar es muy diferente a estarse quieto. Tampoco es que yo sea perezosa o inconstante, nada más lejos de la verdad; mi trabajo requiere de una gran capacidad de selección y de continuo estudio. A lo que se refieren cuando me lo dicen, y acepto tienen razón, es que me atemorizan algunas situaciones porque pienso que aun no estoy capacitada para afrontarlas. Y el tiempo ha pasado, lento, pero ha pasado.
Yo soy diseñadora de ambientes domésticos, decoradora, hago pequeños trabajos de arquitectura en los pisos pero nunca he intervenido un espacio de uso público pero este año tendré la oportunidad. La labor se trata de adecuar un pequeño hotel para jóvenes, que busquen la comodidad y la economía al tiempo. En principio voy hacer cambios en las habitaciones que vayan modificando el ambiente pero que no requiera detener su alquiler. Es como decorar la habitación de huéspedes.


