Seguro que como a mí, a muchas de vosotras y vosotros os ha cautivado la fotógrafa Anne Geddes y sus famosas fotografías de niños. Son tan tiernos y dulces que es imposible resistirse a ellos. Mi fondo de escritorio esta ilustrado con una de sus fotografías y en mi casa hay algún que otro calendario, pero ahora también puedo tenerlos en mi ropa de cama. 
Ropa de cama diseñada por Anne Geddes
Una pantalla de proyección escondida en el salón
La marca italiana Acerbis se acerca cada vez más al futuro y a la casa domótica con una nueva colección llamada «New Concept Composition«. De ellos, el modelo BASE SUPERSCHERMO 100» nos enseña un novedoso sistema modular con pantalla de proyección integrada.
A priori no la veremos ya que se encuentra oculta en el interior y se extiende y oculta automáticamente. En caso de que queramos ver alguna imagen en mayor calidad y tamaño, como una película, algún evento deportivo, etc… podemos utilizarla y dejar el televisor inoperante en el fondo. La pantalla es adecuada para todos los proyectores del mercado.
Espejos con tapacubos
Seguro que nunca había pensado que un tapacubos podía convertirse en un bonito objeto decorativo. Yo tampoco hasta que he visto esta idea en Las Manualidades, y además de una forma sencilla y muy rápida.
Materiales:
– tapacubos
– esponja
– cartulina o periódico
– pintura en spray del color que te guste
– resina
– una bandeja
– un tenedor desechable
– un pequeño espejo
Una cubertería reciclada

Seguro que alguno se está preguntando si la silla es cómoda.
Bueno yo tengo mis dudas la verdad, porque igual pones tus posaderas sobre los pinchos de un tenedor, o se te clava una cuchara en la espalda si intentas recostarte.
En fin es una silla que no invita a que se siente nadie, hecha completamente con cubiertos, es una buena forma de reciclar tu cubertería.
Realizada por Osian Batyka-Williams.
Vía: bouf
Caminos Zen para decorar el jardín
El estilo Zen es el elegido para aquellos que buscan la elegancia y sencillez en decoración, pero sobre todo el equilibrio por encima de todo lo demás. Los jardines Zen son una muestra de ello, pero hay otras opciónes para tener un jardín con inspiración zen sin necesidad de rastrillos, piedras y arena.

Una de ellas es este camino compuesto por rectángulos enmarcados en maderas, dispuestos de forma uniforme a lo largo del césped. No es sólo decorativo y se puede pasar sobre él ya que las losas de piedras soportarán las pisadas, y entre losa y losa, dentro del mismo rectángulo, podemos ver muchas piedras pequeñitas.
Una idea original y sencilla, aunque debemos mantenerla cuidada como vemos en la imagen.






