En ocasiones los astros se alinean a tu favor y recibes regalos inesperados y placenteros. Hoy me encontraba sentada en el salón de mi casa a eso de las ocho de la noche cuando sonó el timbre de mi casa, era mis amigas Sandri y Patri con sus respectivos esposos. No me habían llamado para decirme que pensaban por mi piso y aunque no me gustan las visitas sin anunciar si que me hizo feliz tener a mis amigo tan cerca y tan disponibles. Se reúne el pasado con el presente.
Es tan reconfortante reencontrarse con los seres queridos, recordar momentos del pasado, compartir el presente y planificar el futuro en compañía. Mis amigas me acompañan desde que éramos mucho más jóvenes de lo que somos ahora y he experimentado con ellas tantas aventuras cómo ha sido posible. He llorado, reído, viajado y regresado en su compañía tantas veces que lo único que tengo por ellas es amor.




