Los pequeños restaurantes y los cafés no son opuestos sino complementarios. Es habitual para todos tomar un café después de la comida pero siempre preferimos tomar uno de mejor calidad en cualquier bar o cafetería. Por eso la idea de tener una máquina de café en los pequeños restaurantes es perfecta para crear la unión entre los dos usos. Cuando como fuera de casa espero poder finalizar con un buen café solo y por eso voy a restaurantes que son un poco mas tarde lugares de encuentro.
En casa no tengo un restaurante, o si, pero de otro estilo, con comida menos elaborada y más sana. No tengo tampoco un café aunque muchas veces la máquina no para en todo el día y la cantidad de tazas resulta proporcional al número de invitados a tomarse un “cafécito”. Por supuesto que no tengo una gran maquina, sino una pequeña maravilla, y que no cuento con una plancha y una parrilla, pero si con un wok y la olla a presión que tanta ayuda nos da a nosotras las madres modernas.






