Reciclar es algo que todo mundo está haciendo ahora, o al menos aquellos que se sienten comprometidos con la preservación del planeta y saben que ocupar en algo más que en desechar los productos que usamos, es una forma real de aligerar la carga creciente de desechos del mundo. Hoy vamos a contarles cómo aprovechar una vieja maleta para convertirla en un botiquín. Una manera ingeniosa de hacerte de un espacio para guardar medicamentos y cosméticos sin gastar nada.
Y no es un concepto nuevo, porque el reciclar maletas para convertirlas en muebles y ornamentos, es algo que ya hemos visto en otros post. Así que para lograr un tan original botiquin no tienes más que poner a punto una vieja maleta de viaje que tengas abandonada en casa, que no sea tan pequeña que resulte inutil ni tan grande que ocupe demasiado espacio o se vea demasiado excesiva en el entorno de la pared del baño a donde la destinaremos.
Para el botiquín reciclado de una maleta, necesitarás además de poner en punto cuidando de reparar los aspectos que tenga deteriorados, agregarle algunos ganchos para sujetar en la pared y retirar una parte del exterior de la tapa para colocar un espejo. Ya sabes que los botiquines sirven a modo de espejo debido a que están a la mano en el baño, para lavarnos los dientes y peinarnos frente a él, así que elige un espejo que se adapte en medidas y colocarlo en la tapa para que quede bien.
Luego hay que colocarla en la pared y cuidar de que los cierres funcionen como muchas maletas tienen cierres de cremallera, y estos no son prácticos para el botiquin reciclado, hay que retirar ese cierre y utilizar cierres de los que usualmente se destinan a los muebles. Y listo, seguro que personalizada a tu gusto, encantará a todos.
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