Seguro que tienes en casa algún mueble viejo del que ya te has cansado. Lo tienes arrinconado y, sin embargo, no te atreves a tirarlo. ¡Has hecho bien! Puedes reciclarlo con un poco de pintura y convertirlo en un auténtico objeto de deseo. Te enseñamos a renovar muebles con color.

muebles con color comoda naranja final de frente
Fuente: The Weathered Door

La pintura supone una de las formas más prácticas que tenemos para renovar un mueble. Es darle una buena mano del color adecuado, y esa pieza aburrida y anticuada se convierte en un tesoro vintage. Con un poco de pintura y una brocha somos capaces de lograr verdaderos milagros. Y, para demostrártelo, te voy a poner tres ejemplos que no dejan lugar a dudas. Fíjate bien y verás cómo estos muebles cambian como de la noche al día sin apenas esfuerzo ni dificultad.

Eso sí, el color es fundamental. Es el recurso que obra el milagro. Elegir uno u otro color puede suponer la clave del éxito… o del fracaso. Yo creo que si el mueble que quieres pintar está un poco pasado de moda, si es una pieza sencilla y sin mucho encanto, entonces necesita una buena dosis de modernidad que lo actualice.

Y ahí entra en juego el color. En estos casos la moderación no sirve. Es preciso no amedrentarse y elegir ese color que tenemos en mente, por muy intenso que sea. Si empezamos a dudar, a matizarlo, a apagarlo un poco por miedo a pecar de excesivo, el resultado nos dejará fríos, no habremos logrado devolverle a la pieza el encanto perdido. Así que no tengas miedo y ¡lánzate! Y si el resultado no te convence, siempre se podrá arreglar.

Mesa magenta o la magia de los muebles con color

muebles con color mesa magenta de frente
Fuente: The Weathered Door

El primer ejemplo que me gustaría enseñarte es esta mesita auxiliar pintada en un deslumbrante color magenta. Era un mueble anodino y sin gracia que, gracias al color de la pintura elegida, se ha transformado en una auténtica joya que a todos nos gustaría tener en casa.

muebles con color mesita antes
Fuente: The Weathered Door

El trabajo no puede ser más sencillo. Para empezar habrá que preparar convenientemente la pieza lijándola a fondo con ayuda de una lijadora eléctrica. Después se aplicaron tres capas de pintura acrílica de color magenta. No te olvides de lijar entre capa y capa. Una vez bien seca, se utilizó la técnica del dip painting en las patas utilizando una pintura de color plata.

muebles con color mesita magenta pata
Fuente: The Weathered Door

¡Esta técnica es una pasada! Es increíble ver el resultado tan espectacular que se consigue con una idea tan simple. El dip painting consiste en pintar un mueble de forma que parezca que ha sido sumergido en la pintura. Primero hay que marcar la zona a pintar con cinta de carrocero y aplicar una pintura de color gris medio, para lograr una mejor cobertura de la pintura plateada. Para terminar, solo hay que aplicar una buena capa de cera incolora a la mesa.

muebles con color mesa magenta final
Fuente: The Weathered Door

Un aparador en un vibrante color naranja

muebles con color comoda naranja de lado
Fuente: The Weathered Door

La clave a la hora de renovar este gran aparador de cajones fue un atrevido color naranja. Optimista, audaz, capaz de llenar el espacio de buenas vibraciones… ¡El naranja todo lo puede! Y así de bonito quedó este mueble de líneas rectas que, aunque era una pieza especial por sí misma, no dejaba de ser un poco oscura y aburrida. ¡Ahora resplandece!

muebles con color comoda antes
Fuente: The Weathered Door

En este caso la pintura consigue mejorar un mueble que ya tenía encanto. Lo primero que se hizo fue dar una imprimación de color gris al aparador y lijar la superficie.

muebles con color comoda imprimacion gris
Fuente: The Weathered Door

Después se aplicaron nada menos que cinco capas de pintura naranja, lijando entre cada una de ellas. Se terminó con una mano de barniz mate a modo de protección. Precioso, ¿verdad?

La magia del azul para esta cómoda-jardinera

muebles con color jardinera azul apertura
Fuente: Eclectically Vintage

Esta idea es realmente genial: restaurar un mueble viejo que vayas a tirar y transformarlo en una original jardinera en la que poner tus plantas. Y otra vez el color resulta decisivo, ya que cambia totalmente el aspecto de la cómoda. En este caso se eligió un intenso color azul. Aquí sí que es necesario que el color sea llamativo, realmente especial, ya que de lo contrario la jardinera no tendría tanta gracia.

muebles con color jardinera azul final
Fuente: Eclectically Vintage

¡Manos a la obra! Comienza por limpiar a conciencia la cómoda, líjala a fondo y dale dos capas de pintura azul. Termina con una capa de barniz mate (elige un barniz en aerosol, muy práctico a la hora de aplicarlo).

Para que la cómoda haga las veces de contenedor de plantas, tendrás que preparar los cajones forrándolos con bolsas de basura sujetas con cinta adhesiva. Antes haz unos agujeros en las bolsas de plástico y también en el fondo de los cajones para que las plantas tengan un buen drenaje y el agua no se quede ahí retenida.

muebles con color jardinera flor rosa
Fuente: Eclectically Vintage

Como la idea es que los cajones estén abiertos, conviene fijar en la parte trasera algo de peso, unos ladrillos o piedras, para evitar que el peso de la tierra y las plantas no incline los cajones hacia abajo.
Por último, llena los cajones con tierra, añade compost y ya puedes transplantar tus plantas. ¡Quedará perfecta en la terraza o en el jardín!

muebles con color jardinera azul plantas
Fuente: Eclectically Vintage

De los tres proyectos que te hemos presentado, a mí personalmente me encanta el mueble naranja. ¿Y a ti? ¿Cuál de los tres proyectos te ha gustado más?

  • Nuryba

    Precioso el tono magenta